lunes, 8 de junio de 2026

Con los grados de General de Brigada en su uniforme



Ella, una mujer que nunca necesitó grados para ser grande. Dorisbel Martin Ojeda —la Dorys de los espirituanos— no asciende solo por decreto: asciende por cada silencio convertido en lucha, por cada paso firme en tierra dura, por cada abrazo sincero a su pueblo.

Martín Ojeda, jefa del MININT en Sancti Spíritus, ha sido ascendida a General de Brigada. No es un título más: es la primera mujer en alcanzar ese grado dentro del Ministerio del Interior.

Mujer incondicional. De esas que no se rinden ni cuando el cansancio pesa como una mochila llena de historia. Baluarte sin grietas, sí... pero con esa armonía infinita entre la sencillez que desarma y la fuerza que levanta montañas.

Es el temple de la mujer cubana: la que madruga, la que resiste, la que manda y obedece al corazón de los suyos. La que no posa para la foto, sino que es la foto de lo que debemos ser.

Que retumbe en cada lugar de Sancti Spíritus: ascendió una General de Brigada, que ya era leyenda. Porque a la Patria seguirá sirviéndola con las nuevas charreteras, con el alma desnuda, con esa sonrisa transparente y los brazos siempre abiertos.

Es la cuarta mujer en toda Cuba en alcanzar este rango, después de la legendaria Delsa Esther Puebla Viltre, la heroína de Las Marianas que, hace 30 años, abrió esa puerta. Dorisbel la cruzó con trabajo callado, con días de 24 horas que nunca le alcanzaban, con la mochila llena de responsabilidades y el corazón siempre partido entre la patria y las urgencias de la familia.

Pero lo que más conmueve no es el título, es la mujer detrás. La que recibe a sus subordinados con una palabra justa. La federada que no se cree más que nadie.

La compañera que sabe escuchar el silencio de quien está agobiado. Su humildad es tan natural que a veces parece increíble que tenga tanta autoridad. Pero la tiene. Y la ejerce con una firmeza que no necesita gritar.

Una madre que no siempre ha tenido el tiempo que quisiera para compartir con su familia, la de los hijos que aprendieron a compartir el tiempo con el deber, la de una mujer que sacrificó noches de sueño para que otros tuvieran paz.

Que tu estrella nos siga iluminando y acompañando en el camino, porque La Patria se defiende también aquí, donde la marcha no se detendrá jamás.

(Tomado del perfil de Facebook de la Secretaria del Partido de SS Deivy Pérez Martín y de Redes Sociales).

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