Por Aime Sosa Pompa
Fotografías: Vladimir Molina y Marilys Zayas Schuman
Con voces emotivas, entregas de compromiso y manos llenas de esperanzas, más de 600 activistas de 33 países ratificaron el apoyo al pueblo de Cuba en la bienvenida oficial en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Esta iniciativa reafirma que Cuba no está ni estará sola.
El encuentro contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández; el primer ministro, Manuel Marrero Cruz; y el secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, junto a otros miembros del Buró Político, ministros y dirigentes de organizaciones de masas.
La actuación de la compañía infantil “La Colmenita” interpretando Blowin’ in the Wind de Bob Dylan, sirvió para visibilizar la solidaridad internacional frente a las medidas de asfixia económica que enfrenta Cuba.
Los versos de la canción se convirtieron en otro himno de reclamo por los más elementales derechos humanos: ¿ Y cuántos mares ha de surcar la blanca paloma antes de dormir en la orilla? ¿Y cuántas veces han de volar las balas de cañón para que se prohíban para siempre ?
Durante la jornada, David Adler, coordinador general de la Internacional Progresista (IP) y uno de los protagonistas en la articulación del convoy, intervino en nombre de millones de personas que no pudieron estar presentes. Mencionó tres pilares que los guían en esa llama de solidaridad internacional que han demostrado.
El primero el humanismo: “No hay ningún pueblo del mundo que no observe el sufrimiento del pueblo cubano a causa de este bloqueo criminal. No quiero decir bloqueo, este asedio, este cerco petrolero que ningún país del mundo podría sostener como el pueblo cubano en esta condición.
Nosotros estamos aquí porque somos humanistas y reconocemos ese sufrimiento. Al final es el corazón que nos une aquí también”.
Adler nombró además a la militancia: “Estamos aquí muchos de nosotros para defender una idea, un ejemplo y un proyecto real que representa Cuba, los logros de su Revolución. Y estamos aquí también para renovar ese compromiso militante con este proyecto, orgullosos de haber podido facilitar la llegada de tantas personas por primera vez aquí a la isla”.
Un tercer reclamo es como un grito, aseveró el joven: “reconozco que como ciudadano estadounidense, norteamericano, como ustedes dicen acá, sí tenemos la responsabilidad particular.
Tenemos la obligación de luchar en contra de la política genocida de nuestro país. Está en riesgo un siglo de lucha anticolonial. Y por eso nunca vamos a dejar a Cuba sola. Porque sabemos que luchar por Cuba es luchar por toda humanidad, por todos los derechos para autodeterminación de los pueblos del mundo”. Culminó afirmando que ese no será el último convoy, pues se va a seguir convocando al mundo para estar con nuestra nación.
Manolo de los Santos, director ejecutivo de The People´s Forum, quien también organizó el Convoy, comenzó sus palabras dándole gracias al pueblo cubano: “porque ha dado la más grande lección no solamente de resiliencia o de resistencia, sino que nos dio el ejemplo de lo que significa crear una verdadera alternativa ante los horrores del capitalismo y el imperialismo. Por enseñarnos a luchar, a confiar en nuestros propios esfuerzos, por querer cambiar el mundo”.
Se refirió en su alocución al peligro que recorre el planeta y que se ha convertido en una amenaza inusual y extraordinaria, que viene desde las fuerzas militares de los Estados Unidos. “Una amenaza que asesina en sus propias calles a ciudadanos que salen a protestar las políticas de Donald Trump. Y hoy se ensaña contra el pueblo cubano. Articula algo que no puede ser descrito de otra manera que no sea un genocidio contra el pueblo cubano”, agregó.
“Quitarle al pueblo su derecho a la vida, su derecho a la paz, su derecho al autogobierno, su derecho a tener relaciones normales con el planeta, no es otra cosa que un acto de genocidio”, aseguró. Y ratificó: “Nuestra tarea, nuestro deber, es llegar a Cuba; no solamente a distribuir ayuda humanitaria, porque sabemos que el pueblo cubano no nos necesita. Nosotros somos quienes necesitamos al pueblo cubano. El mundo necesita de la Cuba solidaria. El mundo sigue necesitando de la Cuba que envía a sus mejores hijos e hijas, a los rincones más remotos del planeta. Como médicos, como maestros, como guardianes, como ángeles de la humanidad”.
Al recordar qué pasará cuando los interroguen y detengan en los aeropuertos estadounidenses, afirmó que tienen la respuesta ya: “Escuchamos y conocimos a un pueblo que no se va a rendir. Conocimos a un pueblo que está dispuesto a dar la vida por la humanidad y a dar la vida en su propia defensa”.
“Cuba no está sola, porque si los imperialistas intensifican el boqueo, nosotros intensificamos la esperanza”, expresó después Bianca Borges, presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes de Brasil. “En un momento de ataques del imperio y de dificultades, renace la esperanza. La esperanza de una América Latina justa, integrada, sin discriminación. Una América Latina que no quiere ser colonia de nadie, de ningún imperio, sino potencia latinoamericana por nosotros mismos. Luchar, soñar y resistir es el reto de los que luchan por el cambio en el mundo”.
La joven habló en nombre de una generación que se mantiene luchando en defensa de la soberanía, de los procesos revolucionarios y en contra los ataques del imperio yanqui. Y aseguró: “Ellos no pueden bloquear la solidaridad, esa ternura entre los pueblos. Llevamos la esperanza de una América Latina sin bloqueos, sin fascismo, una América de paz y esperanza. ¡Que viva la hermosa patria de Cuba por seguirnos inspirando bajo su ejemplo revolucionario en la lucha por justicia, por la educación, por soberanía y en defensa de nuestra gente!”
En gesto de solidaridad la artista estadounidense Tabitha Arnold entregó un tapete que quedará expuesto de manera permanente en la sede del ICAP como símbolo del Convoy “Nuestra América”.
El presidente del ICAP, Fernando González Llort, Héroe de la República de Cuba, reconoció en las conclusiones del acto, a cada una de las voluntarias y voluntarios que están en el país: “cada una de esas organizaciones y esos 33 países son una herida abierta al centro imperial, una prueba irrefutable de que la solidaridad internacional sigue viva, combatiendo y sigue llegando. Ustedes han decidido a acompañarnos y enviar un fuerte mensaje solidario en un momento complejo y sensible para Cuba. Nosotros estamos profundamente agradecidos, agradecemos el acompañamiento en nuestra batalla de resistencia y de dignidad”.
Frente a las amenazas, el arte; frente a las medidas de asfixia, los hilos de la solidaridad”, destacaba el locutor Froylan Arencibia durante toda la ceremonia, mientras se proyectaban imágenes de los preparativos de la caravana solidaria.
Las notas de la famosa canción cubana La Guantanamera en voz vibrante de la santiaguera Zulema Iglesias junto el joven argentino-cubano Rodrigo Sosa y su quenística acompañado de jóvenes músicos de la Asociación Hermanos País (AHS) cerró la jornada donde quedaron aún por buen tiempo los cantos por Cuba, contra el bloqueo y los aplausos a una América Nuestra.








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