Por Isel Quintana Freyre y Aimé Sosa Pompa
“Cuba no está sola”. La frase, repetida una y otra vez en los pasillos y en las tribunas del simposio, no fue un simple eslogan. Fue la constatación de un movimiento internacional que, pese al recrudecimiento del bloqueo y las amenazas bélicas del gobierno estadounidense, reafirmó su compromiso con el archipielago en el año del centenario de Fidel Castro Ruz.
En el Palacio de las Convenciones, La Habana, sindicalistas de más de 30 países compartieron sus ideas en el simposio “El derecho de los pueblos a decidir su destino en el escenario internacional contemporáneo”, como parte del Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba.
La cita incluyó conferencias magistrales, dos paneles –uno sobre bloqueo y ofensiva imperial, otro sobre hegemonía digital y soberanía tecnológica– y una veintena de intervenciones de representantes de movimientos sociales, sindicales y académicos.
