Por Aime Sosa Pompa
Foto: Periódico Venceremos
En la entrega anterior de esta serie de comentarios, dedicada al análisis del anteproyecto de Ley de la Vivienda desde una perspectiva de género, nos aproximábamos a las definiciones generales y a los mecanismos de protección para mujeres en situación de vulnerabilidad.
En esta ocasión, estas líneas para un debate se adentran en uno de los aspectos más sensibles de la vida cotidiana: las relaciones familiares, los afectos y su vínculo con el espacio que habitamos. Porque si hay un lugar donde las desigualdades de género se manifiestan con particular crudeza, ese es puertas adentro de cualquier casa, apartamento o como quieran llamarle: hogar.
El documento maneja figuras como la "vivienda familiar", el "conviviente" y los derechos de transmisión y establece una lista de personas protegidas frente al desalojo por parte del propietario.
