Por Aurika Rubio García
A los 60 y más, el objetivo no es “borrar” la edad, sino realzar la luminosidad, suavizar sin recargar y adaptarse a los cambios de la piel: más sequedad, líneas de expresión, manchas, pérdida de firmeza y párpados o labios más finos. La regla de oro: menos polvo, más crema; menos capas, más luz.
