sábado, 2 de mayo de 2026

“La solidaridad no se puede bloquear”: Díaz-Canel denuncia recrudecimiento del bloqueo y reafirma la resistencia cubana



Por Isel Quintana Freyre y Aime Sosa Pompa 

Foto: Vladimir Molina

En un emotivo encuentro con activistas solidarios de todo el mundo, el primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reiteró la gratitud del pueblo cubano hacia quienes lo acompañan, detalló las impactantes medidas coercitivas impuestas por el actual gobierno de Estados Unidos y ratificó la disposición de la Isla a defender su soberanía sin rendición.

“La solidaridad no se puede bloquear. ¡Viva la solidaridad!”, exclamó con ímpetu el mandatario cubano frente a representantes de los movimientos de amistad con la Isla, transmitiendo un mensaje de gratitud, resistencia y optimismo combativo.

Díaz-Canel inició su intervención reconociendo la valentía de los presentes. “Para estar en Cuba hay que tener valor”, afirmó, al tiempo que destacó la emoción mutua que generan estos reencuentros, basados en ideales compartidos y la convicción de que “un mundo mejor es posible”, tal como enseñara el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Frente a la reciente escalada agresiva, el primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba se preguntó retóricamente: “¿Cuál es la amenaza extraordinaria e inusual que representa Cuba para Estados Unidos?” “Cuba es un país de paz, escenario de diálogos de paz en la región”, respondió con contundencia. Tambien denunció que el gobierno norteamericano sostiene una guerra ideológica, cultural y mediática, imponiendo narrativas falsas que criminalizan a naciones soberanas.

En ese sentido, advirtió sobre el carácter fascista de la actual administración estadounidense y su política de máxima presión, ejemplificada en agresiones contra Venezuela, Irán y, en particular, contra Cuba. 

El mandatario detalló una nueva orden ejecutiva que, a su juicio, busca colapsar la economía cubana mediante tres ejes fundamentales: sanciones sectoriales ampliadas que bloquean los principales sectores de ingreso del país; una persecución financiera global que amenaza a bancos de terceros países, y la aplicación inmediata de estas medidas, sin período de gracia alguno.

“El mundo puede participar en el sistema financiero estadounidense o puede apoyar a Cuba. ¿Hasta cuándo el mundo va a tolerar este abuso?”, cuestionó Díaz-Canel, señalando que la resistencia cubana defiende la dignidad de todos los pueblos. “Quien se levanta con Cuba hoy, se levanta por todos”, sentenció.

A las recientes jornadas del Primero de mayo, el Presidente cubano dedicó un momento calificándolo como una “magnífica demostración de heroísmo, firmeza y combatividad”. “Este no fue un primero de mayo cualquiera —subrayó—. Fue en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Las nuevas generaciones levantaron nuestras banderas históricas”, destacó, y mencionó que fue un desafío a los millones de dólares gastados por el enemigo para desmovilizar a la juventud.

Anunció dos grandes victorias del pueblo cubano: más del 80% de los ciudadanos mayores de 17 años firmaron en contra del bloqueo, en defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo; millones de cubanos (más de 5 millones) colmaron las calles de todo el país, en una marcha combativa que desmintió los pronósticos de los enemigos de la Revolución.

Frente al complejo escenario, explicó que Cuba ha definido tres prioridades fundamentales para resistir y avanzar.

La defensa blindada: Cuba no busca la guerra, pero se prepara para ella. Ratificó la doctrina defensiva del “pueblo en armas”, inspirada en las enseñanzas del General de Ejército Raúl Castro. “Cada cubana y cada cubano tiene un fusil, una posición y una misión”, afirmó, recordando el heroísmo de los 32 combatientes que enfrentaron a fuerzas élite estadounidenses en defensa de Venezuela.

La resiliencia económica: Tras un amplio proceso de consulta popular, el país implementa un programa de desarrollo económico y social centrado en la soberanía alimentaria (comer lo que producimos, aplicando agroecología) y la sostenibilidad energética. En este último punto, destacó el salto en la generación de energía renovable (del 3% al 10% en un año) y el desarrollo de tecnología propia para refinar crudo nacional.

La justicia social: “Todo lo que hagamos será sin aplicar políticas de choque”, aseguró Díaz-Canel. Las medidas para superar la crisis priorizarán la protección de los más vulnerables, evitando el crecimiento de las desigualdades. “Eso es justicia social y eso es socialismo”, sentenció.

En su mensaje final, el primer secretario del PCC, agradeció la solidaridad internacional, a la que definió como “un pulmón de oxígeno” y “una retaguardia estratégica”. Reafirmó que esta solidaridad impone un enorme compromiso: “No les fallaremos, porque fallarles a ustedes sería fallar a la esperanza de todos los humildes de este planeta”.

Afirmó que, lejos de rendirse, Cuba seguirá siendo un bastión de resistencia creativa. “La verdadera fuerza de la nación reside en su pueblo”, insistió, augurando un futuro de país iluminado con energías limpias, más productivo y justo. Concluyó con un llamado a la paz y a la acción: “Abajo la guerra, abajo el bloqueo. Cuba no está sola. ¡Hasta la victoria siempre!”.

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