miércoles, 22 de abril de 2026

Coloquio Patria: Pulsos de un pool feminista que defiende la Matria



 

Por Aime Sosa Pompa

Fotos: Gabriela Milena Padrón

Fue una convergencia necesaria, llena de conversaciones con las insurgencias feministas más cercanas en cada voz. Quizás un pool pequeño, pero nos pintamos con los colores violetas, a full. Un reconocimiento mutuo justo en medio de una solidaria interpelación política como es el Coloquio Internacional Patria.

La Editorial de la Mujer abrió la convocatoria apartándose de las clásicas reuniones técnicas o formales, sin actas ni protocolos, unas 20 sillas en un círculo donde dábamos la bienvenida a representantes de Cuba, Venezuela, Uruguay y Chile. 

Al fin se hizo realidad la posibilidad de vernos en un redondel habanero donde el centro fue reconocer que las mujeres comunicamos cuando las matrias y las patrias demandan lo urgente. 

La jornada de menos de dos horas se sintió como un laboratorio en el que se fundieron geografías, urgencias y esperanzas. 

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad y las Libertadoras estrecharon ideas y quedó claro que la apuesta no es construir un espacio más, sino articular una red de redes que sostenga, amplifique y transforme nuestra realidad, donde estén todas las mujeres con o sin voces.

"Al fin nos reunimos, nos reconocimos, nos interpelamos. Hablamos de la importancia de esta red que aportará muchísimo a nuestro trabajo, posicionando nuestras narrativas y el periodismo hecho por y para mujeres, poniendo la vida en el centro. Lo llamamos pool feminista porque no estamos creando un espacio técnico, sino político. Porque comunicar desde las mujeres es ya un acto feminista". 

Se habló de grietas, de ausencias, de silencios y de pesos, sí, no se decían pero ahí estaban: toneladas de quehaceres y tareas que se llevan en las cuerpas a cada segundo de resistencia. 

De las crisis económicas que con fuertes tonos enmarcan cada país, cada comuna o municipio, cada calle y cada barrio; y las políticas señalando derroteros. 

"Yo creo que es importante buscar la forma de poder comunicar el rol central que tenemos nosotras las mujeres en el cumplimiento, por ejemplo, de las metas, en nuestros procesos revolucionarios, organizativos o de confrontación, digamos, procesos que pueden ser dictatoriales, fascistas..."

Las asfixiantes amenazas están en los trabajos, reportajes, informaciones de cada medio, mientras intentan lacerar los derechos conquistados. 

Se revive lo que llamamos males y lastres de violencias machistas, como el fenómeno de los matrimonios a edades tempranas que pueblan territorios impensables de la realidad cubana. O esa invisibilidad que rodea el papel de las mujeres en las resistencias de Irán o Palestina. 

"No por casualidad las mujeres somos el blanco de la guerra, de la política imperialista y de las masacres que se están desarrollando en diversas partes del mundo. La resistencia en Irán frente a los bombardeos, frente a la guerra horrible que están viviendo. Las mujeres están teniendo un papel protagónico en eso y está completamente invisibilizado.... Las mujeres han salido a defender, con su cuerpo, que es lo que hacemos por lo general. Eso es algo muy importante también que podamos visibilizar, todas esas cosas."

Pero sobre todo se habló de la potencia que se tiene y nace con la ancestralidad a cuestas. Se comentó de trazar un mapa donde la cotidianidad de las mujeres —la resistencia frente a la falta de agua o luz, el sostenimiento de más del 80% de la organización comunal en Venezuela, las comidas hechas en improvisadas cocinas con carbón, las clases y las cooperativas que no se detienen, los dineros que escasean y los inventos que pululuan por dondequiera—, son en realidad ejercicios de alta política, aunque el patriarcado se empeñe en confinarnos al ámbito de lo doméstico.

Junto a un leve y diverso diagnóstico, el encuentro derivó en la urgencia de acciones concretas. Se propuso no funcionar como castillos aislados para convertirnos en un nodo capaz de romper los cercos. "Las plataformas tecnológicas digital están pensadas para frenar determinados discursos. pudiéramos pensar cómo podemos sortear ese bloqueo informativo y tecnológico...Tenemos que trabajar culturalmente y eso pudiera ser un tema a compartir: experiencias comunitarias. También la economía circular es algo que en este tiempo nosotras necesitamos promover mucho y poner más mujeres en proyectos que generen ingresos a ellas, a su familia y que promueva el desarrollo local del lugar donde viven." 

Las propuestas fueron táctiles, sin artificios, sumables, en crecimiento.

Articulación de plataformas: Poner al servicio común los medios, portales y espacios digitales existentes para compartir contenidos, historias de vida y campañas.

Lenguajes sensoriales: La necesidad de trascender el discurso duro y adoptar formas innovadoras y sensibles —como han demostrado performances icónicos a nivel local y global— para conectar desde la empatía.

Visibilización estratégica: Crear un banco de saberes y experiencias para que las historias de las mujeres que sostienen los procesos revolucionarios tengan rostro, voz y alcance internacional.

El pool feminista, una iniciativa que formó parte del Coloquio Patria, no fue una abstracción tiene las brújulas apuntando hacia un mundo mejor con el compromiso de articular, difundir y, ante todo, sostenernos. Porque si algo quedó claro entre esos papeles amarillos y rosados que recogieron las propuestas, es que la comunicación es nuestra trinchera y, juntas, estamos decididas a convertirla en un espacio de liberación y esperanza para seguir armando las Matrias ante las Patrias que se salvan hoy.

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