Foto: Tomada de Cubadebate
Por Marilys Suárez Moreno
En Girón, todo el pueblo se puso en pie de guerra para hacerle frente al enemigo invasor. Firmes en sus posiciones, dispuestas a poner fin al mito de la invencibilidad imperialista en el continente, se agruparon las milicianas, las brigadistas sanitarias, las federadas, demostrando, como dijo Fidel, que las mujeres eran una fuerza decisiva de la Revolución.
Otro hecho, ocurrido el 13 de abril de 1961, constituyó el preludio de la invasión mercenaria: el sabotaje a la tienda El Encanto, donde perdió la vida Fe del Valle Ramos, trabajadora de la tienda, quien en un intento por salvar el dinero recaudado de un círculo infantil para las trabajadoras del establecimiento, pereció entre las llamas.
Un día después del criminal bombardeo a las bases aéreas cubanas se inició por Playa Girón y Playa Larga, en la llamada Bahía de Cochinos, la invasión mercenaria orquestada y dirigida por los Estados Unidos con apoyo de la Marina estadounidense.
Un contingente invasor de 1500 hombres, apoyados por cuatro destructores, dos portaviones, un portahelicópteros y dos embarcaciones ligeras artilladas, entre otras fuerzas, respaldaban a los mercenarios.
Por la patria recién estrenada al socialismo, jóvenes artilleros, soldados y milicianos se enfrentaron a los invasores en épica batalla de pueblo.
Tras conocerse el primer comunicado con la orden de reclutamiento, caravanas de camiones cruzaron bajo las bombas rumbo al sur de la provincia de Matanzas, con destino a la Ciénaga de Zapata.
Desde un primer momento se vio el liderazgo político y militar de Fidel, cuando bajo su mando, los batallones de las Milicias Nacionales Revolucionarias y del Ejército Rebelde combatieron a los invasores, logrando retardar su avance tierra adentro.
El lugar principal del golpe era Playa Girón y hacia allí se movilizaron las fuerzas cubanas. El 19 de abril, tras menos de tres días de incesante batallar se tomó por asalto Playa Girón, último punto en poder del enemigo.
Allí se liquidaron las esperanzas miopes de la contrarrevolución y de la administración Kennedy, de turno en Washington, que orquestó, armó y dirigió la invasión a Bahía de Cochinos, la llamada Operación Pluto, bajo la égida de la CIA.
Girón patentizó que un pueblo pequeño, fundido en una fuerza única, podía vencer y propinarle al imperialismo su primera gran derrota en América. Triunfo y gloria pagada con un saldo elevado de vidas valiosas, eternizadas en el recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario