Por Marilys Zayas Shuman
Cuba exhibe indicadores demográficos similares a los de Europa, pero su fecundidad adolescente se parece más a la de América Latina y el Caribe. Esa contradicción, sostenida por desigualdades territoriales y normas culturales persistentes, precisa urgente una mirada colectiva sobre el embarazo temprano.
En medio de un contexto marcado por la crisis energética y los efectos del huracán Melissa, UNICEF y UNFPA, con financiamiento de la Unión Europea, lanzaron recientemente en La Habana el Programa Conjunto Prevención y atención al embarazo y la fecundidad adolescente en Cuba.
La iniciativa responde a una problemática social ampliamente documentada por investigadoras e investigadores y trabajada durante muchos años por los ministerios de Salud Pública y Educación, la Federación de Mujeres Cubanas y otras organizaciones e instituciones.
