Por Rosmerys Bernal Piña
En un pequeño espacio físico en Pogolotti, uno de los barrios obreros más antiguos de la Habana, en clavado en el municipio Marianao, y con una población mayoritariamente negra y envejecida, se encuentra el Centro Memorial Martin Luther King Jr (CMMLK), que se ha convertido en refugio para la comunidad y nexo imprescindible para la ayuda a quienes más lo necesitan.
Desde hace casi 40 años, esta organización macroecuménica de inspiración cristiana, apuesta por la solidaridad y la participación popular para la defensa de la vida plena de todos los seres humanos.
