lunes, 16 de febrero de 2026

Giselle regresa a la Sala Avellaneda del Teatro Nacional


Por Lianne Garbey Bicet

Giselle volverá a emocionar al público habanero de la mano del Ballet Nacional de Cuba (BNC), con dos funciones especiales en la sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba. En esta ocasión, la compañía presentará la célebre joya del romanticismo danzario el sábado 21 y el domingo 22 de febrero, a las 5:00 p.m., en la capital del país. 

Para la función del sábado 21, el público podrá disfrutar de la interpretación de Viengsay Valdés en el rol de Giselle, acompañada por Dani Hernández como el príncipe Albrecht, Yunior Palma, como Hilarión y Ana Pessino en el exigente papel de la reina de las Wilis.

El domingo 22, la escena será asumida por nuevas figuras: Alianed Moreno encarnará a Giselle, junto a Yankiel Vázquez como Albrecht, mientras Alejandro Alderete y Nadila Estrada debutarán como Hilarión y reina de las Wilis, respectivamente. 

Bajo la impronta artística de la escuela cubana de ballet, la puesta llega con la versión coreográfica de Alicia Alonso, inspirada en la original de Jules Perrot y Jean Coralli, sobre la música de Adolphe Adam y con diseños escenográficos de Salvador Fernández. 

Este título, clave en el repertorio del BNC, convoca a generaciones de espectadores que reconocen en la historia de la frágil campesina enamorada uno de los grandes mitos del ballet. El carácter romántico de la obra, estructurada en dos actos, sigue cautivando por su pureza estilística y la fuerza simbólica de su historia.

La figura de Giselle, campesina inocente y apasionada, que muere de amor y perdona desde la eternidad, continúa seduciendo al espectador moderno. Confluyen el amor idealizado, la traición y la redención espiritual, temas que trascienden el contexto del siglo XIX.

Según ha reseñado la crítica en varias oportunidades, uno de los elementos distintivos de esta versión del BNC, es la cuidada propuesta visual y lumínica de la puesta en escena que preserva el sello romántico de la coreografía y la atmósfera etérea que distingue el segundo acto, donde las Wilis —espíritus vírgenes traicionadas— danzan entre la pasión y el desvelo. 

En esta oportunidad, la precisión técnica, la expresividad corporal y la armonía del conjunto serán, la carta de triunfo para una compañía que goza de reconocimiento internacional por su rigor y sensibilidad.  

Las entradas para ambas funciones se expenden en la taquilla del Teatro Nacional de Cuba, a partir del martes 17 de febrero, en el horario de 1:00 p.m. a 6:00 p.m. 

Giselle regresa a la escena danzaria nacional ofrenciendo el reencuentro del público cubano con un clásico que, lejos de envejecer, dialoga con las emociones contemporáneas y coloca a la mujer, con su afectividad y fuerza espiritual, en el centro del relato escénico.  

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