Texto y foto: Yadira Nuñez Figueredo
Desde hace 17 años Leyany Bernal Rankin encontró el amor en Camagüey y una pasión desmedida por el campo. Confiesa que el apego a la tierra le viene desde pequeña, cuando vivía en su natal Sancti Spíritus donde ayudó a su padrastro en las labores agrícolas.
Fue, precisamente, por los cultivos varios que comenzó su desempeño como usufructuaria, hasta que decidió solicitar, junto a su esposo, la ampliación de tierras, para cada uno prosperar y alcanzar resultados productivos en la ganadería.
En la actualidad, dijo, posee 36 cabezas de ganado, y de un plan de más de seis mil litros de leche, ha aportado en el año más de cuatro mil, por lo que espera cumplir con los compromisos de la Cooperativa de Créditos y Servicios Cándido González Morales, del municipio de Camagüey, a la cual pertenece la finca “Nuevo Amanecer”, que dirige orgullosamente.
Leyany tiene una filosofía de vida: para el que le gusta todo es fácil, y lo asegura porque no importa si se es hombre o mujer, lo principal resulta demostrar que sí se pueden lograr grandes empeños.
Su dedicación a la ganadería, la empodera y la incluye dentro de las alrededor de siete mil camagüeyanas que integran 248 brigadas conjuntas de la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños como parte del movimiento productivo FMC-ANAP.
Nada disfruta más, comenta, que el levantarse bien temprano, casi siempre sobre las cuatro de la mañana, ponerse las botas y sentir el olor del ganado.
Leyany lo mismo ayuda en el acarreo de la leche, que repara una cerca o realiza cualquier otra labor en el hogar. En la finca son solo dos trabajadores, pero la colaboración de la familia resulta complemento esencial para impulsar el desarrollo donde sobran los motivos para emprender cada día un nuevo amanecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario