Texto y foto: Yadira Nuñez Figueredo
Desde hace 17 años Leyany Bernal Rankin encontró el amor en Camagüey y una pasión desmedida por el campo. Confiesa que el apego a la tierra le viene desde pequeña, cuando vivía en su natal Sancti Spíritus donde ayudó a su padrastro en las labores agrícolas.
Fue, precisamente, por los cultivos varios que comenzó su desempeño como usufructuaria, hasta que decidió solicitar, junto a su esposo, la ampliación de tierras, para cada uno prosperar y alcanzar resultados productivos en la ganadería.
