Nosotras, las mujeres cubanas, herederas de una larga tradición de lucha y resistencia, alzamos nuestra voz ante el mundo para denunciar una vez más la injusticia que pretende socavar nuestro derecho a vivir en paz y con dignidad.
Rechazamos la medida anunciada recientemente por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a los países que comercialicen petróleo con Cuba. Esta acción cínica y sin argumentos, vendida por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento de nuestro pueblo, tiene un objetivo claro: asfixiar la economía cubana y hacer retroceder los logros que con tanto esfuerzo hemos alcanzado.
