Por Aurika Rubio García
Para 1 vaso grande (unos 400 ml)
1. Piña + Mango
1 taza de piña en trozos + ½ taza de mango.
¾ de taza de agua fría (o agua de coco).
Hielo: 4 o 5 cubos (indispensable para cortar la fermentación).
Opcional estrella: Un chorrito de jugo de limón (realza el sabor y evita que se oxide).
2. Guayaba + Piña (Refrescante)
2 guayabas medianas (maduras, sin la cáscara dura si es muy áspera, o con cáscara si es fina) + 1 taza de piña en trozos.
1 taza de agua fría (la guayaba absorbe más líquido que la piña).
5 cubos de hielo.
Opcional: Unas hojitas de hierbabuena (menta) para darle frescura.
3. Guayaba + Mango (Cremoso y dulce)
2 guayabas + ½ taza de mango.
¾ de taza de agua
4 cubos de hielo.
Una pizca de canela en polvo (resalta el sabor de la guayaba).
¿Qué más hay que ponerle (o no)?
· Agua: Siempre pon el líquido primero en la licuadora (antes que la fruta), así las cuchillas giran mejor y no se atascan.
· Endulzante: NO le pongas azúcar a ninguna de estas mezclas, porque piña, mango y guayaba ya son muy dulces. Si está muy ácida la guayaba, endulza con una cucharadita de miel, pero casi nunca hace falta.
· Colador: En las mezclas con guayaba, licua bien y luego pásalo por un colador para atrapar las semillitas. Si no, raspan la garganta.
Finalmente:
Licúa agua + hielo + fruta durante 30-40 segundos (no más). Prueba y si está muy espesa, añade 2 cucharadas de agua y licúa 5 segundos más. ¡Y a beberlo en los próximos 10 minutos!
¿Tienes jengibre o limón a mano? Porque si le rallas un poquito de jengibre a la mezcla de piña-guayaba, se vuelve un jugo medicinal increíble. ¿Te animas?

No hay comentarios:
Publicar un comentario