Por: Redacción Revista Mujeres
Fotos: Favio Vergara
La Tribuna Antiimperialista José Martí volvió a ser escenario de una multitudinaria concentración este sábado, convocada por el Gobierno cubano para denunciar el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro Moros y de la primera combatiente Cilia Flores, tras una operación militar estadounidense en Caracas.
El acto estuvo presidido por el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien en su intervención reafirmó la solidaridad de Cuba con el pueblo venezolano y condenó la agresión como un acto de terrorismo de Estado. “No se trata solo de un ataque contra Venezuela, sino contra toda América Latina y el Caribe, contra nuestra soberanía y nuestro derecho a decidir nuestro destino”, expresó el mandatario.
Durante el encuentro, se escucharon consignas de respaldo al chavismo y mensajes de apoyo a la liberación inmediata de los líderes venezolanos. Díaz-Canel subrayó que la captura de Maduro y Flores constituye un ataque directo a la estabilidad regional y llamó a la comunidad internacional a movilizarse contra la agresión imperialista.
El presidente cubano recordó la histórica alianza entre La Habana y Caracas, marcada por la cooperación en salud, educación y energía, y aseguró que “Cuba no abandonará jamás a Venezuela en su lucha por la independencia”.
La Tribuna Antiimperialista José Martí, situada frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, fue presentada nuevamente como un espacio de denuncia y resistencia. Allí se congregaron representantes de organizaciones sociales, estudiantes, trabajadores y militantes del Partido, quienes portaban banderas cubanas y venezolanas, pancartas con mensajes de solidaridad y consignas contra el imperialismo.
El ambiente estuvo cargado de emotividad y compromiso político. Los asistentes corearon frases como “¡Maduro no está solo!” y “¡Cuba y Venezuela, unidas vencerán!”, en un acto que buscó visibilizar la postura oficial de la isla frente a la crisis.
El secuestro de Maduro y Flores ha generado reacciones de rechazo en varios países aliados de Venezuela, mientras que gobiernos afines a Washington lo han presentado como una acción para “restaurar la democracia”. En Cuba, se insiste en que se trata de una operación de saqueo y dominación, que busca controlar los recursos naturales de la nación sudamericana.
Díaz-Canel advirtió que la ofensiva estadounidense contra Venezuela es parte de una estrategia más amplia de desestabilización en América Latina. “Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país que defienda su soberanía”, afirmó.
El acto en la Tribuna Antiimperialista se convirtió en una demostración de respaldo político y popular a la causa venezolana, reafirmando la posición de Cuba como aliada estratégica de Caracas y como voz de denuncia frente a lo que considera una agresión imperialista. Con discursos, consignas y símbolos compartidos, la jornada buscó enviar un mensaje claro: la solidaridad entre Cuba y Venezuela permanece firme frente a las amenazas externas.


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