sábado, 3 de enero de 2026

Ataque de Estados Unidos a Venezuela: amenaza para la paz de América Latina y el Caribe

 

Por: Redacción Revista Mujeres

En las primeras horas de este sábado 3 de enero de 2026, el gobierno de Estados Unidos lanzó ataques militares contra instalaciones civiles y militares en Venezuela, incluyendo explosiones en Caracas y otros estados del país sudamericano, según denunció oficialmente el Gobierno venezolano.

Las acciones han sido calificadas por Caracas como una “agresión militar grave” y una “violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas” que amenaza la paz y estabilidad de América Latina y el Caribe. 


Información recogida por Telesur indica que hubo múltiples explosiones, sobrevuelos de aeronaves y daños en bases militares y otras infraestructuras estratégicas en varias zonas del país, lo que ha generado alarma entre la población.


Aunque la violencia desatada en las últimas horas representa un salto dramático en la relación bilateral, las tensiones entre Washington y Caracas no son nuevas ni accidentales. Analistas políticos recuerdan que el conflicto tiene profundas raíces ideológicas y económicas vinculadas al proyecto político venezolano iniciado por el presidente Hugo Chávez desde principios de los años 2000.


Desde entonces, el enfoque bolivariano en torno al control de los recursos naturales del país, especialmente el petróleo (ya que posee unas de las reservas más grandes del mundo), ha sido un punto de fricción con las grandes corporaciones energéticas y sectores de la clase empresarial estadounidense. 


En 2001, el proceso liderado por Chávez aprobó la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que reafirmó la propiedad estatal de los recursos petroleros y restringió la exploración y extracción a empresas controladas por el Estado, aunque permitió participación privada en refinación y comercialización. Este giro representó una ruptura con las reformas neoliberales de las décadas anteriores, en las que la industria petrolera había sido parcialmente privatizada bajo la influencia del Fondo Monetario Internacional y las grandes petroleras globales. 


La recuperación del control estatal sobre el petróleo, que constituye la principal fuente de ingresos del país, enfureció particularmente a compañías como ExxonMobil y Chevron, que presionaron para que el gobierno de Estados Unidos interviniera políticamente en Caracas durante gobiernos como el de George W. Bush. 


El conflicto entre Washington y Caracas no puede reducirse únicamente a una narrativa de defensa de la democracia, como a menudo se presenta en algunos discursos oficiales. Esta confrontación refleja una lucha de clases internacional sobre quién controla los recursos y las decisiones económicas clave en un país rico en materias primas. El proceso bolivariano ha sido percibido por sectores del poder estadounidense como un desafío a las formas tradicionales de acumulación económica y dominación geopolítica. 


El ataque estadounidense se produce tras meses de creciente presión militar y amenazas desde Washington, incluida la presencia prolongada de buques y fuerzas armadas frente a las costas venezolanas en el marco de operaciones regionales contra el narcotráfico y otros objetivos. 


La escalada actual ha despertado reacciones en el concierto internacional, con llamados a la calma, condenas de algunos gobiernos y preocupación por la estabilidad social dentro de Venezuela y en la región.

No hay comentarios:

Publicar un comentario